EQUIPO de VIAJE
Mario H Romano, Doctor en Psicología
Necesidad y deseo son
inherentes a nuestra condición humana. Tener claridad es producto de un trabajo
personal. Las tres intervienen para caminar en la vida.
"Las grandes cosas han de ser relatadas con
palabras sencillas", Azorín(1).
Eso intentaremos.
Las necesidades se
presentan como imperativos para nuestra subsistencia. Nos
empujan a la búsqueda de alimentos, vestimenta,
vivienda, traslado. También amar, conocer, relacionarnos. Influye el interés e
inquietud de cada persona, el sentido que le da a su vida, su momento evolutivo y el contexto histórico-sociocultural donde se encuentra
Los deseos se manifiestan en ganas, aspiraciones, apetencias reales (concretas) y figurativas (vivencias espirituales, artísticas, reconocimiento social).
Las necesidades nacen de la percepción de carencias. Desde un recurso material, la deficiencia de un saber, hasta la dificultad
de establecer vínculos. Reconocer una falta permite iniciar una búsqueda. Nadie persigue lo que no necesita, o desea.
El primer requisito es
darnos cuenta de nuestras resistencias personales. Muchas veces —a través de
ellas— saboteamos nuestras legítimas necesidades y deseos. Más de lo que
suponemos.
Una es encapsularse, repetirse, aferrarse a lo conocido. Rigidez
del bobo. Otra son los miedos. Pero una muy engañosa es atribuir a terceros la
responsabilidad exclusiva de lo que nos pasa.
Siempre nos falta algo.
No vivimos en el paraíso. Algunas son inevitables como la pérdida de un ser
querido, o algo que consideramos importante. La necesidad de seguir adelante nos
obliga a transitar un duelo. Ayuda la necesidad y el deseo de sentirnos mejor y
apostar a la vida.
Asumir la falta nos
permite discernir, buscar luz, entender, darnos cuenta de lo que nos pasa. A
veces es duro, pero siempre saludable. Acaso, ¿no es más peligroso engañarse a
sí mismo/a?
Visualizar la
diferencia entre la situación actual y la que podamos lograr motiva y fortalece
nuestro deseo. Hasta donde es posible. Hasta donde permitamos que sea posible.
¿Hasta dónde es necesidad o deseo?
No obstante, iluminarlos
garantiza su cumplimiento.
(1) “Los Pueblos”, Alianza
Editorial S.A. Madrid, 2011.
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