HINCHAZONES ANIMICOS
Mario H Romano, Doctor en Psicología Estamos familiarizados con las inflamaciones físicas, sean cervicales, lumbares, gastrointestinales, incluso bucales. Producen molestia, malestar, dolor. Indican una lesión o proceso que altera la sensación de bienestar. Con nuestras inflamaciones anímicas ocurre algo parecido. Unas tienen su origen en la realidad . Convivencia familiar, laboral, social. Otras son más distantes. Convivimos con humores alterados. Se evidencia en la vida cotidiana. Avatares del tránsito, maltrato, violencia callejera. Las noticias reflejan una parte de la realidad —no toda— aunque muchas son inflamatorias por la repetición insistente de informaciones hostiles. Otras inflamaciones son de origen interno , según nuestro metabolismo psíquico. Derivan de una contrariedad no resuelta. Muchas veces son antiguas heridas sin resolver. Un ejemplo son los resentimientos. El temor al rechazo, a la pérdida...